webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Viaje a New York

Relato: Viaje a New York

  

Era maravilloso, a mis 19 años por fin podía viajar sola sin
la vigilancia de mis padres, el premio había sido porque salí bien de la prepa y
además ya era mayor de edad, mi Papá no estaba muy convencido, pero ni modo, ese
había sido el trato y lo tenía que cumplir; me preparé con mucha emoción para mi
aventura; aunque yo soy de piel muy clara, mi cabello es oscuro, pero yo me
pinté de rubia para ir a conocer la Gran Manzana.


El viaje estuvo bien, el hospedaje también; el primer día
recorrí a pié las calles cercanas al hotel; el segundo y tercer día también
estuvieron muy bien, conocí muchos lugares interesantes y la historia de la
ciudad; todos los días les hablaba a mis papás por cobrar para que vieran que no
tenían de que preocuparse, que mi gran madurez era evidente (si, como no).


El cuarto día salí también, unos amigos me habían recomendado
un antro muy bueno en la ciudad, al cual era difícil llegar según me contaron;
iba a ir allí; me esmeré en mi arreglo y salí. Ya caía la tarde cuando abordé un
taxi; hasta entonces me había dado a entender bien con mi "spanglish"; pero esa
vez me estaba costando mucho trabajo para que el taxista me entendiera; era un
hombre moreno sin cabello; se veía joven, pero me desesperaba porque no me
entendía, bueno, la verdad es que se hizo el que no me entendía, pero sé que lo
hizo a propósito.


Al final parecía que nos habíamos entendido, el taxi fue
recorriendo las calles. Como yo no sabía a donde quedaba el lugar al que iba,
confié en que el taxista me llevaría por el mejor camino; fue un gran error
haber confiado en él.


El taxi seguía avanzando y al pasar el tiempo vi que ya
estábamos en una zona muy alejada y fea, me pareció que no íbamos por el camino
correcto y se lo dije al conductor; él me dijo que por ahí estaba el lugar al
que yo quería ir; le volví a alegar y el me dijo que si no estaba de acuerdo
entonces le pagara lo que marcaba y me bajara. Estaba en un predicamento; si me
quedaba en el taxi quien sabe a donde me llevaría el tipo y las calles donde
estábamos eran muy feas, daban miedo y no sabía como regresar a mi hotel; dudé
un momento, pero al ver al taxista sonreír burlonamente por el espejo me decidí;
le dije que se detuviera, él me dijo que esa zona era muy peligrosa y yo le
respondí que me parecía más peligroso él; al oír esto dio un frenón, enojado me
cobró y me dejó bajar.


El taxi se fue y yo me quedé sola en un barrio sucio y
solitario; las calles estaban mal iluminadas y no se veía ni un alma, pero pensé
que prefería eso a estar con un morboso taxista que tal vez hasta me quería
violar.


Eché a andar hacia donde yo creía que iba de regreso al
centro de la ciudad; para colmo ese día me había puesto una minifalda muy
pegada, blusa con escote pronunciado y zapatillas, así que tuve que caminar con
ese atuendo por esas calles malolientes; solo una pequeña chamarra me protegía
del frío viento que se sentía.


Estuve caminando mucho tiempo, pero no encontraba el camino
de regreso, por el contrario, me parecía que me estaba internando en lugares más
feos; llegué a una triste conclusión: estaba perdida en una ciudad desconocida,
no pasaba ni un taxi o algún transporte que me sacara de ahí.


Tuve que seguir caminando, al dar la vuelta en una esquina me
topé con un grupo de muchachos negros que estaban recargados en una pared, se
veían bastante jóvenes pero con caras de pocos amigos, eran seis o siete. Pasé
junto a ellos y seguí caminando como si nada; ellos me dijeron varias cosas
sucias pero decidí no hacer caso y apuré el paso, pues me puse nerviosa al ver
que dos de ellos me seguían; caminé lo más aprisa que pude, casi corrí y más
adelante creí perderlos, volteé hacia atrás y vi que ya no me seguían, di vuelta
a la derecha en la siguiente calle, era un callejón muy estrecho y oscuro, solo
una tenue luz proveniente de un foco iluminaba un poquito; había basura regada
por ambos lados de la calle, seguí caminando aprisa; mis tacones no me permitían
ir más rápido; de repente una rata pasó corriendo frente a mi y pegué un brinco
y un gritote del susto; me detuve un momento, me recargué en la pared y cerré
los ojos para tomar aliento, al abrir los ojos y seguir caminando, distinguí al
final del callejón dos siluetas que se dirigían hacia mí; reconocí a dos de los
chicos negros de la esquina que momentos antes me habían molestado; de inmediato
di media vuelta y regresé sobre mis pasos, pero no bien había hecho el primer
movimiento, vi a los dos chicos negros de los que creía haber huido; estaba
atrapada entre las dos pares de chicos, ellos se acercaban por ambos lados del
callejón, mientras me decían en inglés que no debería haber corrido y cosas como
que no me resistiera, que me iba a ir muy bien y que lo iba a gozar y algunas
otras cosas más groseras, como que solo putas como yo andaban a esas horas por
ahí vestidas así, que tenían dinero y me pagarían, que solo dijera el precio.


Yo les hablé también en inglés, les dije que tenía dinero y
se los daría, pero que me dejaran pasar, que si no lo lamentarían; ellos se
rieron y me dijeron que no creían, que mejor cooperara y sería todo más fácil;
ya casi estaban junto a mí y uno de ellos intentó tocarme los pechos, así que le
solté una patada en medio de las piernas, como lo agarré descuidado se dobló del
dolor y cayó hincado, pensé escapar brincándolo, pero mi falta de habilidad, lo
incómodo de mi ropa en esa situación y la reacción inmediata de sus compañeros
me lo impidió; uno me tomó del cabello, me dio un jalón tan fuerte que casi me
tira; grité pidiendo auxilio y él puso su cara frente a la mía; sacó una navaja
que colocó en mi mejilla haciéndome sentir su filo; me preguntó que si me creía
muy inteligente y me dio tremendo golpe en el estómago que me dobló, me soltó y
me dejó caer hincada; me llevé las manos al estómago por el dolor del golpe.


El negro al que le pegué la patada se levantó y me tomó del
cabello también, me hizo levantarme y me dijo que lo que había hecho había
estado muy mal y que ahora ellos serían malos conmigo, que yo lo había
provocado. Mientras él me hablaba, los demás empezaron a chiflar; casi de
inmediato llegaron los demás chicos de su banda, pero noté que eran más de los
que había visto en la esquina aquella.


El negro que me tenía del cabello me obligó a besarlo, al
mismo tiempo acarició mis pechos metiendo su mano en mi blusa y en mi sostén; mi
mente era un caos, no sabía que hacer, estaba segura de que todos ellos me
violarían, me angustié de perder mi virginidad de esa manera tan salvaje, pero
no tenia escapatoria, en lo que yo analizaba la situación ya ellos me estaban
rompiendo la ropa, todo fue tan rápido, de repente ya me habían quitado la
chamarra, la blusa y el sostén; me bajaron la minifalda junto con las
pantaletas, cuando me di cuenta ya estaba yo desnuda, solo me quedaban puestas
las medias y las zapatillas.


El chico me siguió besando y así me arrinconó contra una
pared mientras sus amigos lo arengaban a vengarse de mí, diciéndole que
recordara la patada que le di; él pareció hacerles caso, pues mientras dos de
sus amigos me sostenían los brazos abiertos contra la pared, él empezó a
estrujarme los pechos causándome mucho dolor, mis gritos se ahogaron en su boca;
él dejó de besarme y clavó sus ojos en los míos, yo cerré los ojos para no verlo
sonreír; luego sentí que colocaba su miembro en la entrada de mi conchita
virgen, bajó sus manos hasta mis nalgas y sin ninguna consideración empezó a
empujar; grité con fuerza al sentir la penetración salvaje de la que estaba
siendo objeto; abrí los ojos y vi como el negro ponía los ojos en blanco; al
darse cuenta de que yo lo estaba mirando me dijo: A ver, vuélveme a golpear;
cerré de nuevo los ojos tratando de evadirme de esa realidad, queriendo pensar
que era una pesadilla lo que estaba viviendo, sin embargo el dolor que me
infringía él al entrar y salir de mi conchita me hizo quedarme en la realidad.


Don’t please, don’t, le dije para que me dejara, pero de nada
sirvió mi llanto y mis suplicas, el chico estaba fascinado haciéndomelo por la
fuerza; bajó sus manos por mis piernas y me hizo subirlas, colocándolas en su
espalda, una de mis zapatillas salió volando; así me sostuvo mientras me violaba
y sus amigos festejaban.


Uno de los chicos que me estaba sosteniendo un brazo hizo una
pinza con su otra mano sobre mi nariz, obligándome a abrir la boca para
respirar, abrí los ojos mientras el chico que me sostenía el otro brazo me
empinaba una botella de cerveza, haciendo que casi me ahogara; me decían: "Toma
puta, bebe, embriágate para disfrutarte mejor", el otro me soltó la nariz, tosí
y tragué bastante de esa cerveza barata; ellos siguieron festejando y diciéndome
cosas humillantes.


El chico que me estaba violando de repente se detuvo, me
soltó las piernas y las bajé, sacó su pene y les dijo a los otros que me
soltaran, todos nos extrañamos, sobre todo porque él aún tenía erecto su pene
babeante; pero inmediatamente él me ordenó voltearme, sus compañeros lo
vitorearon y yo me le quedé viendo suplicante: "Please, don’t", le dije, pero el
me tomó del cuello y puso su navaja en mi estómago, al tiempo que me preguntaba
que si quería morir ahí mismo; yo le dije que no y entonces el gritó que si no
quería que me matara en ese momento obedeciera y me volteara. No tuve otro
remedio que obedecer; me volteé quedando de cara a la pared, me ordenó
recargarme en la fría pared y colocar las manos sobre ella, a la altura de mi
cara, doblando mis brazos; quedé en esa posición y ellos hicieron comentarios
acerca de lo bien formado que estaba mi cuerpo y que tenía yo unas curvas y unas
nalgas increíbles; de nuevo cerré los ojos de los cuales no dejaban de salir
lágrimas.


El chico negro que me había penetrado se acercó de nuevo a mí
y puso su boca en mi oído, me rodeó con un brazo haciéndome sentir el filo de su
navaja en un pecho; me dijo que me quedara quieta y que me dolería menos; que no
le importaba matarme por lo que yo le había hecho y porque ya había matado a
muchas otras después de violarlas; que solo quería disfrutar de mi cuerpo pero
que no le importaba yo ni mi dolor ni nadie en este mundo. En ese momento me
hizo recordar a mi familia, ese mismo día en la mañana le había yo dicho a mi
Papá por teléfono que no le hablaría por la noche porque me iba a ir a bailar y
llegaría muy tarde; el me había dicho que le hablara sin importar la hora, pero
yo hice mi berrinche diciéndole que ya no era una niña y me sabía cuidar, que le
llamaría al otro día; él me dijo que estaba bien, que ya no me enojara. En ese
momento lamenté haberle dicho eso a mi Papá, pero de cualquier manera el estaba
a muchos Kilómetros de distancia; no podría haber hecho nada.


Al chico negro no le importaba nada, me seguía diciendo
bajeces mientras me acariciaba con la mano libre todo mi cuerpo, después sentí
como me quitaba la navaja y ponía las manos en medio de mis nalgas y las
separaba mientras colocaba su pene erecto en la entrada de mi ano; empujó hacia
adentro mientras yo seguía repitiendo: "Don’t please, don’t rape me for my ass,
please"; por toda respuesta él me tomó del cabello con una mano y me jaló hacia
atrás, me ordenó callar y siguió empujando; poco a poco sufrí la penetración de
su pene en mi estrecho ano, el dolor era mucho peor que cuando me lo hizo por la
vagina; apreté los labios pero no pude reprimir un grito: "¡Aaaahhhh!", el tenía
su boca pegada a mi oído y me dijo que le excitaban mis gritos, que mejor si
siguiera gritando; puso sus manos sobre mis pechos sobándolos y dándoles ligeros
apretones.


El pene del chico se sentía como un palo gigante, yo sentía
como si me fueran a partir en dos, solo atinaba yo a decir: "No, no, ya no,
aaayyy, no, ya no por favor" mientras las lágrimas seguían surcando mis
mejillas. El seguía metiendo y sacando su pene sin importarle lo que yo sentía;
no podía creer que este chico negro me había hecho perder la virginidad por
ambos lados y que yo no podía hacer nada para evitarlo y lo peor estaba por
venir, pues en un momento en el que abrí los ojos vi que ya los otros chicos se
habían bajado los cierres de sus pantalones y se masturbaban viendo como su
compañero me violaba.


El siguió haciéndomelo durante un tiempo que me pareció una
eternidad, empecé a pensar que lo mejor era que todo ocurriera rápido para
terminar con mi sufrimiento, luego sentí como el se detenía y estrujaba mis
pechos causándome un dolor mayor, yo grité muy fuerte mientras él soltaba
chorros de semen dentro de mis entrañas.


Al fin me soltó; limpió su pene en mis nalgas y se retiró
mientras preguntaba quien sería el siguiente.


Me volteé tapándome los pechos con una mano y con la otra mi
entrepierna, vi a todos esos chicos negros mirándome con morbo; la oscuridad no
me permitía distinguirlos muy bien, se me acercaron varios, me tomaron de brazos
y piernas, levantándome en vilo boca abajo con las piernas y los brazos
abiertos; uno de ellos se colocó entre mis piernas y sin advertirme nada metió
de golpe su pene en mi vagina, solté un gran grito, pero ya otro de ellos estaba
frente a mí, me hizo levantar la cabeza jalándome de los cabellos, me dijo que
abriera la boca y metió su pene en ella; me hizo mamárselo; me decía que se lo
chupara bien y no se lo mordiera o me arrepentiría. Así me lo hicieron, uno por
la boca y otro por la vagina mientras cuatro me sostenían en vilo.


El chico que me la estaba metiendo por la vagina después de
un rato se salió y me abrió las nalgas, empujó para meter su pene en mi ano como
lo había hecho su amigo; noté que les gustaba mucho cogerme por ambos lados y
terminar en mi ano, imagino que lo hacían para no embarazarme, o tal vez para
sentir mayor placer, no lo sé; el caso es que yo me quejaba por el dolor de ser
violada por ahí, pero mis gritos terminaban en ligeros ruidos por el pene que
tenía metido en la boca.


El chico que me hizo mamársela terminó; me dijo que me
tragara el semen o me golpearía; casi ahogándome y reprimiendo mis náuseas me
tragué su líquido blancuzco, casi el mismo tiempo el que me cogía por el ano
terminó también, llenándome las entrañas de su leche.


En cuanto los anteriores terminaron, dos de los que me
sostenían tomaron sus lugares y a su vez otros dos tomaron los de ellos; en lo
que intercambiaban yo les decía: "please don’t, no more please, don’t rape more
please"; el que me iba a meter el pene por la boca me enseñó una navaja y me
dijo: "No more talk *****; suck and *****, but no talk or you die"; a partir de
ahí me quedé callada, solo lloré y gemí, incluso traté de no gritar por el miedo
a sus amenazas; el de el frente de nuevo me metió el pene por la boca, pero el
de atrás ya no me lo metió por la vagina, se fue directo al ano, de nuevo me
penetraron con fuerza causándome gran dolor; después de un buen rato, ambos
terminaron, primero el de la boca y luego el del ano, de cualquier manera en
cuanto uno terminaba, otro tomaba su lugar y así se fueron turnando sin dejarme
descansar; los que me cogían por atrás primero me lo metían en la vagina y antes
de terminar me lo metían en el ano. Yo sentía ardor, dolor, humillación y
vergüenza; el tiempo se me hacía eterno, empecé a sentirme agotada por tanto
sexo, de hecho yo no lo disfrutaba, pero a ellos no les importaba, seguían y
seguían sin darme ningún descanso.


Después de que varios de ellos, no se si todos, pasaron por
mí; me dejaron en el piso; los escuché hablar en inglés acerca de lo que harían
conmigo; unos decían que me dejaran allí, otros opinaron que me llevaran a otro
lado, no sé a donde, pues decían el nombre y yo no les entendía y otros decían
que mejor me mataran; incluso estos últimos decían que nadie extrañaría a una
prostituta latina menos y que yo no valía nada; al escuchar esto saqué fuerzas
para hincarme y suplicar por mi vida: "Please, please, don’t kill me, please, I
will good for you; you are the masters and I am only a simple mortal *****, but
I need living for see my family, please master, forget me and I forget this, I
don’t remember anything anymore".


Cuando empecé a suplicar vi que ellos me miraban fríamente,
como si no les importara yo; hicieron una reunión lejos de mí para que no los
escuchara, empecé a vestirme mientras acababan; luego todos empezaron a
retirarse, excepto uno que se me acercó y me dijo que me llevaría a mi hotel, al
escucharlo levanté la cara y lo reconocí: era el taxista que me había llevado a
esa horrible zona; preferí irme con él, ya que más podía pasarme; me llevó al
taxi; recorrimos el trayecto en silencio y me dejó a las puertas del hotel donde
yo me hospedaba, era de madrugada; me fui a mi habitación soportando los
comentarios de la estúpida mujer de la recepción que me dijo: ¡Se ve que has
tenido una gran noche! ¿eh?, preferí no contestarle y me fui a mi cuarto.


Al día siguiente me regresé a mi tierra, les caí de sorpresa
a mis Papás; ni ellos ni nadie sabía de lo que me ocurrió; solo aquellos que
lean este relato estarán enterados.


 



Relato: Viaje a New York
Leida: 2780 veces
Tiempo de lectura: 10 minuto/s





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Foro porno
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados
lesbianas
sexo anal
webcams porno
zoofilia
chat porno
Curso Doblaje
It developer
Cocinar Recetas
anime porn
porno
amateur porn

LAS MEJORES WEBS DE SEXO

sexo gay webcams porno   zoofilia chat porno zoofilia anuncios de sexo mamadas porno
 negras porno gratis exnovias follando famosas desnudas famosas follando fotos caseras 
fotos de pollas fotos porno relatos porno gordas follando hentai porno zoofilia gratis 
juegos porno lesbianas follando linea erotica lucia lapiedra mujeres meando 
relatos porno orgias  parejas follando peliculas porno gratis sexo anal porno gratis webcam porno
 
porno gratis porno gratis relatos de incesto relatos porno sexo gratis sexo embarazadas 
sexo con caballos sexo gay sexo gratis sexo webcam porno chat de sexo peliculas porno sms
webcams webcam sms lesbianas follando sexo trios porno gratis transexuales transexuales
 webcam travestis travestis webcams travestis maduras follando webcams porno 
webcams sms travestis follando zoofilia television porno